Vin y Sori

En algún momento de 2021, o tal vez hacia finales de 2020, el algoritmo de Youtube decidió sugerirme un vídeo de unos cristianos yankis comentando "Punk Is Dead" de Crass. A pesar de que no suelo prestar atención a ningún youtuber y de que los canales de reacción me parecen una cosa parasitaria, absurda y estúpida, me gusta que se hable de Crass, por lo que decidí verme el vídeo para ver qué decían. 

Mi primera impresión de Vin y Sori fue horrible, un poco "mira a ese predicador... haciéndole mansplaining a esa pobre chica mientras habla con arrogancia sobre cosas de las que no tiene ni puta idea". Sin embargo, tampoco le di mayor importancia al vídeo más allá de lo anecdótico. No comenté, no me indigné... simplemente abandoné la publicación y continué con mi vida. Pero el algoritmo de Youtube se quedó con que había visto el vídeo entero y empezaron a salirme en sugerencias otros vídeos del canal... y no cualquier cosa, no. El algoritmo sabe bien qué música escucho.

No recuerdo bien si primero fue Deathspell Omega, si fue Watain o si fue Dissection, pero sí recuerdo que Youtube decidió mostrarme, una tras otra, todas las reacciones de los cristianos a las bandas más emblemáticas del Black Metal Ortodoxo.

Cristianos comentando Black Metal... por mucho que odie a los youtubers (televisión 2.0, marionetas del sistema), por mucho que los canales de reacción me parezcan parasitarios (gente que vive de opinar sobre arte creado por otras personas), ese caramelo era demasiado dulce y no pude evitar paladearlo. Poco a poco me las fui viendo todas, siempre con un cierto recelo y sin sentir demasiada simpatía hacia los youtubers (especialmente hacia Vin), pero con una creciente curiosidad e interés. 

En todas y cada una de esas reacciones, Vin lanzaba preguntas al vacío... y yo tenía respuestas para casi todas ellas, pero en aquel momento no quería dárselas. No quería comentar y que me mencionasen para responderme. No quería entrar en el mundo de los youtubers, exponer mi personalidad y mis opiniones ante los seguidores de Vin y Sori, convertirme en un avatar, un nickname, un personaje público más de la red... y mucho menos, opinando precisamente sobre esos temas en un canal que percibía como abiertamente "enemigo" (youtubers, cristianos, yankis... las tienen todas).

Pero hubo un punto de inflexión en mi relación parasocial con el canal, y fue la reacción a Exercises In Futility VI de Mgła. A pesar de que las opiniones de Vin y Sori sobre el mensaje de la banda me parecieron bastante desacertadas, su genuina admiración hacia su música y letras provocó un "click" en mi percepción de los youtubers, cambiando la animadversión por una cierta simpatía. He de decir que esto fue el resultado acumulativo de todas las reacciones que me había visto hasta aquel momento, ya que en todas ellas me sorprendió gratamente que valorasen la música de forma mayormente positiva.

Fue entonces cuando, con un sesgo más positivo hacia la pareja, decidí volver a verme la reacción al tema de Crass y postear mi primer comentario en su canal. Y aunque no recibí respuesta o reacción, a partir de ahí empecé a comentar en sus vídeos de forma habitual. A veces con motivos reales y algo que decir, a veces por puro estímulo-impulso. En mi pequeña realidad, ajena al mundo youtuber y apartada (casi terapéuticamente, pero ese es otro tema) de la guerra de egos que son las redes sociales, creía que mis opiniones iban a ser leídas, apreciadas y valoradas como los pequeños diamantes que son (a veces, a ver xD). 

Obviamente, no tenía presente que Vin y Sori reciben cientos (¿o miles?) de comentarios al día, que en mi universo soy el centro, pero en el suyo yo ni siquiera existía. 

Y el algoritmo me traía sus reacciones en fila, poniéndome delante de los ojos una ristra de opiniones de Vin y Sori para cada canción significativa de mi vida... con cada vídeo, iban apareciendo más y más temas de conversación y debate tremendamente relevantes para mí (casi personales) con esos dos yankis cristianos, haciendo que la relación parasocial que tenía con ellos se fuese volviendo más y más intensa. También he de reconocer que todo esto ocurrió en un momento de mi vida un tanto convulso a nivel emocional, con lo que todo me parecía mucho más significativo de lo que realmente era.

Empecé a pasearme por sus streams con una actitud que pretendía ser de "sois mis enemigos, pero no he venido a pelear porque me caéis bien" (empañada y distorsionada por... cosas) y, poco a poco, mientras intentaba comunicarme con ellos en su propio entorno, fui, por un lado, conociendo mejor las motivaciones, opiniones y personalidades de Vin y Sori, y, por otro lado, interiorizando las dinámicas del mundo youtuber, donde el espectador que está en el chat es... un espectador, no un protagonista más del show.

Una cosa que entendí en el proceso fue que, en el 95% de los casos, no es necesario que opine sobre nada en su canal, porque siempre hay otra persona que va a defender una postura cercana a la mía (cuando no la misma) de forma digna. Por mucho que el hecho abofetee mi ego, también me salva de la exposición pública, porque Vin no tiene piedad cuando cree tener la razón y no duda a la hora de arrastrar por el fango ideas y creencias con las que no comulga, usando muchas veces falacias lógicas que le aportan un aplauso y apoyo inmediato del sector correligionario de su chat mientras frustran y enfadan a la persona que está intentando debatir con él. 

A veces, sus adversarios se merecen la humillación pública (por arrogantes, por irrespetuosos, por razones varias...), pero muchas otras veces no se la merecen, y estoy seguro de que esa actitud guerrera de Vin ha espantado y espanta a muchos de sus seguidores potenciales, sobre todo cuando la postura del canal es impopular o incluso directamente errónea, como ocurre con toda la cháchara anti-evolución y creacionista (no creo que Vin y Sori sean conscientes de que, en ese tema, están encerrados en un gueto ideológico).

Presenciando las dinámicas del canal, mi sensación de "tengo un montón de cosas que hablar con vosotros" se fue disipando por pura autoprotección. ¿Acaso voy a ser yo quien desarrolle por qué el "diseño inteligente" es una ilusión cuando no tengo la base científica ni filosófica para defender correctamente mi postura (y mucho menos en inglés) y sabiendo que voy a ser bombardeado con argumentos falaces y datos sesgados? No, padre. Que Vin apalee a otro hombre de paja, que yo no me voy a dejar. 

Sin embargo, a la par que asimilaba las dinámicas del canal y entendía que no iba a ser mi lugar para debatir temas profundos, fui empatizando cada vez más con el matrimonio y dejando de verles como enemigos para verles como lo que realmente son: seres humanos con muchas cosas positivas y con algunas cosas negativas. Y esto era algo que necesitaba... no por Vin y Sori como personas, sino porque Vin y Sori representan al cristianismo. Años de anti-teísmo militante me habían llevado hasta un punto de deshumanización del oponente del que no era consciente, y el mero hecho de interactuar con ellos y pasearme por su canal hizo que me diese cuenta de muchas cosas y que me replantease mis formas, haciéndome separar a las ideas de las personas.

A pesar de que, en muchos temas, los youtubers mantienen firmemente posturas que me parecen aberrantes (el "anti-secularismo", por ejemplo... de donde se deriva la imposición social de una religión hegemónica), su actitud general es pro-concordia y pro-entendimiento. O lo intenta. Y creo que esa es la única actitud correcta si queremos un mundo que funcione de la mejor forma posible. En una era en la que parece que debas querer arrancarle la lengua a todo aquel que no piense como tú, Vin y Sori intentan defender el diálogo y la tolerancia. Y digo "intentan" porque, por desgracia, creen en una "verdad absoluta" y tienden a rechazar (y ridiculizar) todo aquello que no encaje en ese marco. Pero, eso... lo intentan.

Al final del día, asimilar que hay una mitad de la población que tiene opiniones diametralmente opuestas a las tuyas, ser consciente de que esas opiniones se derivan en cosmovisiones que están en conflicto directo con la tuya y asumir que debes intentar convivir con esa gente de la manera más civilizada posible, encontrando puntos comunes y marcos mínimos, es un golpe de realidad.

No, no van a desaparecer. No, no vas a conseguir que cambien su cosmovisión. Estamos condenados a intentar entendernos.

Y digo "condenados a intentar entendernos" porque no acabo de creerme que podamos conseguirlo. Vin y Sori son un buen ejemplo del porqué: a pesar de que dicen defender el diálogo y el entendimiento, la realidad es que, muchas veces, su discurso muestra que lo que pretenden es convencer al mundo de que su cosmovisión es la mejor para la humanidad y, como consecuencia, hay muchos temas en los que son abiertamente intransigentes, aniquilando toda posibilidad de entendimiento o espacio neutral. Y, en el fondo, todos somos un poco así... 

Por eso, el canal de Vin y Sori se ha convertido para mí en una especie de gimnasio de empatía, donde trato de ver el mundo desde ángulos ajenos, de ponerme en el lugar de otros y entender cómo quieren que sean las cosas. A veces (pocas veces, cada vez menos), intento también explicar mi punto de vista, ya sea en el chat, ya sea comentando en sus vídeos para tratar de mostrar un contrapunto a su ángulo... pero mi actitud está condicionada por todo lo mencionado hasta ahora, por lo que cada vez expreso menos cosas y tiendo a ser poco concreto.

Anyway... irónicamente, su canal me ayuda a ser más tolerante. Y, de paso, a descubrir bandas, que es algo que nunca sobra.

Hay una parte de esta historia que no estoy contando, mucho más personal, pero no voy a tocar el tema.

Estos tres streams tienen algo que ver. 

27-7-2022

 

1-8-2024

 

21-12-2024

 

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